ARTE LISBOA 2007: cita portuguesa e internacional del mercado del arte Mónica Álvarez Careaga, comisaria independiente
July 10th, 2007
En una rápida consolidación como cita principal del calendario artístico internacional, ARTE LISBOA se va afirmando como feria de públicos masivos – el año pasado tuvo 20.000 visitantes- y es reconocida como primer expositor de la creación artística nacional en Portugal, un país que vive un momento de gran fecundidad con el cruce de los maestros como João Sarmento, Cabrita Reis y Helena Almeida con la poderosa generación actual de artistas multidisciplinares y globalizados, como Joana Vasconcelos, João Pedro Vale, Ângela Ferreira o Vasco Araujo.
Los augurios para el futuro de ARTE LISBOA son muy buenos. La feria evidencia claramente el interés creciente del sector privado local por el arte contemporáneo en un país en el que el coleccionismo particular se orienta cada vez más hacia las nuevas creaciones, siguiendo la estela marcada por iniciativas de gran calado, como la apuesta del Banco Espirito Santo por la fotografía contemporánea o la recientemente inaugurada Fundación Ellipse. Otro buen ejemplo de una cierta tendencia hacia la privatización de las manifestaciones artísticas es la redefinición actual del Centro Cultural de Belem (Lisboa) para su nuevo papel como recipiente de la Colección Berardo mientras la Cámara Municipal de Lisboa se colapsa y los espacios dedicados a la cultura ven desertizarse sus presupuestos.
En este contexto de mercantilización, la madurez del sector galerístico portugués es unánimemente reconocida. Con varias galerías portuguesas participantes en Frieze, Art Basel y sobre todo Arco, la programación que los espacios privados son capaces de desarrollar es muy notable. Particularmente importante ha sido el papel jugado por la feria madrileña que ha brindado cada año a una quincena de galerías portuguesas la ocasión de competir en el contexto internacional.
De estas derivas ha extraído ARTE LISBOA la posibilidad de existir primero y de consolidarse en las últimas ediciones después. La reconocida labor de su directora Ivânia de Mendonça Gallo comenzó por movilizar unitariamente a todos los sectores del mundo artístico local, empezando por los galeristas, de manera que el evento se ha convertido en la única manifestación de su categoría en Portugal atrayendo a expositores de Alemania, Hungría, México u España, entre otros países. Gallo afirma que “la feria está en un momento muy optimista de recogida de beneficios con la aparición de un mercado de coleccionistas muy informados y exigentes”.
Además, en las últimas ediciones ARTE LISBOA ha explorado su papel como ocasión para la mediación crítica con la organización de interesantes Ciclos de Debates o el encargo de un programa expositivo comisariado por la reconocida curadora portuguesa Isabel Carlos. Es esta la principal novedad de ARTE LISBOA 2007, una sección cuyos criterios curatoriales han sido, según su responsable, “la calidad y diversidad de lenguajes y soportes. Ambicionando así que la feria sea cada vez más un espacio de contemporaneidad y de encuentro de múltiples visiones.”
Muchos son los desafíos que debe afrontar ARTE LISBOA: una mayor apuesta por su papel natural de plataforma del arte brasileño podría ser uno. La solución a la dispersión de poéticas que la feria muestra es otro, pero el reto principal pasa por diferenciarse entre la tupida maraña de eventos y ferias que se teje cada año para imbricarse por derecho propio en el calendario internacional de las citas del coleccionismo más importante.
La belleza idiosincrásica de la ciudad de Lisboa, su rica vida cultural y su gastronomía excelsa son aspectos no desdeñables de la visita a
ARTE LISBOA en los días templados de noviembre, cuando en el resto de Europa predominan ya los fríos de la estación.

